jueves, 26 de agosto de 2010

UNA NUEVA ETICA: HACIA UNA COMUNIDAD HACKER

Comenzare confesando que en mi poca experiencia como usuaria del basto universo de la computación y más aun del internet solo había escuchado la palabra hacker por medio de algún programa televisivo y para ser sincera, no sabía lo que ésta significaba. Gracias a las lecturas y a la información encontrada ahora me doy cuenta de que existen diferentes tipos de personas, estudiosas de los operadores de internet y programas de computacionales, que se dedican a infiltrarse en ordenadores unos con el fin de enriquecer el conocimiento que tienen de éstos y sacarles el mayor provecho y otros con el fin de de sabotear la información y acabar con el trabajo de sus creadores.

De lo que alcanzo a vislumbrar acerca de este tema es de que debido a la confusión que existe con los diferentes términos, hacker, cracker, phreacker, lamers, con que se denomina a éstas personas, se ha venido desprestigiando a aquellas cuyo interés primordial estriba en querer compartir con otras personas sus capacidades y sus investigaciones para lograr un intercambio de conocimientos, los hackers. Se habla de una filosofía hacker, filosofía de superación y provocación, superación al desear ir mas allá de lo que se presenta, de provocación al plantearse y vencer nuevos retos.

Se trata de crear una conciencia positiva acerca de la imagen que se tiene de los hackers, que a final de cuentas si se toma en rigor lo que define a éstos, todos deberíamos en cierto modo de aspirar a ser como ellos ya que con esto estaríamos hambrientos de adquirir conocimientos, de superar cada día nuevos retos. Sin lugar a dudas creo que el movimiento hacker, tomándolo en su sentido original, tiene un injustificado rechazo social provocado por los crackers que violan sistemas, tumban servidores, generan y distribuye virus altamente destructivos, roban información y realizan actos ilícitos. La mayoría de las personas, incluyendo también los medios de comunicación, no sabemos distinguir entre los hackers y crackers, y englobando ambas actitudes y acciones en el mismo paquete, cuando deberían deslindarse.

viernes, 13 de agosto de 2010



“Mi percepción de la docencia”


El trasmitir, enseñar, ejemplificar y aplicar lo adquirido en las aulas de mi carrera profesional, significa lo que para mi es la docencia, por lo que en un primer momento la idea de estar frente a un grupo de jóvenes para realizar lo descrito, no me convencía mucho, ya que he decirlo, aprendí una licenciatura en matemáticas, mas no obtuve la preparación para tal actividad, es decir aprendí a aplicarlas más no a enseñarlas de manera pedagógica y/o didáctica, aunque siempre me llamó mucho la atención poder compartir los pocos o muchos conocimientos adquiridos a lo largo de mi formación profesional con otras personas e ir aprendiendo de ellos de alguna manera también.

Considero que para desarrollarse de una manera eficaz y eficiente como docente, se requiere de una preparación constante y exhaustiva, ya que se encuentra en nuestras manos el futuro de muchos y muchas adolescentes, y en gran medida, su éxito o fracaso depende de las bases que les brindemos en las aulas. Un docente en nuestros tiempos no debe de ser solo el encargado de reproducir los conocimientos adquiridos o el programa a aplicar, sino debe ser también capaz de formar personas con mucha moral ética que ayuden y colaboren en y para la sociedad. El ser docente es entregar tiempo, esfuerzo, dedicación en su práctica, encontrarle el gusto a pararse frente a un grupo para compartir conocimientos y observar las cualidades de todos y cada uno de sus alumnos para lograr de mejor manera tal fin, además porque no, tratar de ser un buen ejemplo de vida para con ello motivarlos a superarse en todas las dimensiones.

Para concluir, me siento realizada (aunque no satisfecha) con mi trabajo ante los grupos, ya que he logrado el fin mencionado líneas arriba, he podido compartir con mis educandos tanto mis conocimientos aplicables en el programa, como ayudándoles y aconsejándoles para que logran ser mejores personas y mejores profesionistas en la vida, recalcando mi compromiso y deseo de seguir preparándome profesionalmente a fin de ser mejor cada día en esta labor que se me ha sido encomendada y que estoy dispuesta a cumplir a cabalidad y con responsabilidad.

“Mi confrontación con la docencia”


Mi nombre es Ma. De la Luz Pacheco Escobedo, tengo 35 años de edad, casada, con 3 hijos (dos niñas y un niño), provengo de una familia conformada por mis padres y ocho hermanos, por lo cual he de decirlo tuve una infancia y juventud humilde, aunque muy feliz y muy unida. Actualmente vivo en el seno de una familia estable económica y emocionalmente.

Mis primeros estudios (primaria y secundaria) los realice en la Comunidad de Tacoaleche, Guadalupe, Zacatecas, lugar de donde soy originaria y vecina, el nivel medio superior y mi licenciatura los curse en la Universidad Autónoma de Zacatecas, donde obtuve mi titulo de Licenciada en Matemáticas; una vez egresada de la universidad, llena de sueños, metas y objetivos por cumplir en mi vida, me dispuse a buscar un lugar donde desempeñarme y aplicar los conocimientos obtenidos, logrando en primer lugar desempeñarme como docente bajo contrato en el COBAEZ, plantel Zacatecas, posteriormente me desempeñe en nivel secundaria, teniendo como resultado de mis primeros trabajos lo siguiente: Considero que los alumnos de estas edades se encuentran en una etapa en su vida en la cual, si no todos si la gran mayoría, todavía no saben lo que desean de ella ni lo que pretenden ser ni hacer, por lo que me resulto bastante difícil acoplarme a éstos, ya que debido a que tengo los conocimientos prácticos, he de reconocer que carecía de los conocimientos didácticos y pedagógicos para poder trasmitírselos, cosa que en la actualidad he de decirlo, si bien es cierto no los he adquirido a través de una enseñanza profesional, la experiencia laboral me los ha estado brindando, por lo que antes de comenzar un ciclo escolar, antes de meternos de lleno en las materias que vamos a cursar, tratamos de conocer a los educandos a fin de saber sus condiciones de vida de una manera general para poder saber de que manera vamos a trabajar con ellos, ya que he trabajado tanto en centros urbanos, propios de la ciudad, así como en centros suburbanos o rurales, en los que definitivamente los modos de vida son totalmente distintos y por ende la forma de llegarles a los muchachos debe ser diferente, una vez que de alguna manera se conocen estas condiciones, podemos partir con un programa especifico de enseñanza a fin de que arroje buenos resultados el ciclo y de esta manera contribuir a que éstos continúen con sus estudios y se desarrollen profesionalmente, cabe destacar que en la actualidad es muy satisfactorio ver y saber de jóvenes que pasaron por nuestras aulas y ahora de desempeñen como profesionistas o continúan con sus estudios.

Complementando lo anterior, cuando la suscrita fue la alumna, fue bajo el sistema tradicional de enseñanza: llega el maestro, lee, escribe en el pizarrón, explica y pregunta en el examen lo ahí desarrollado, enseñanza en la cual no tuve ningún problema para aprender, por lo que en mis primeras experiencia frente a grupo, me desempeñe como fui enseñada. Al año de estar en séte sistema se aplicó el modelo pedagógico contructivista, mismo que tuvo muy buenos resultados desde su aplicación, y que a partir del ciclo escolar nos hemos percatado que arroja todavía mejores resultados la RIEMS ya que con este método el alumno se va formando el conocimiento de manera autónoma y aplicarlo en su vida diaria, en la que el maestro solo es un apoyo o facilitador del conocimiento, lo anterior no quiere decir que el maestro no tenga que trabajar más, sino al contrario debe de ser capaz de lograr en el educando esa autonomía y hambre de conocimiento así como guiarle a descubrir donde y como se aplica en la realidad lo investigado, de manera que compruebe que lo aprendido en las aulas es la vida misma, que se lo va a encontrar diariamente en su casa, en el camino, con su familia, amigos, etc.

Para concluir, me siento satisfecha con lo que he descrito ya que de esta manera podemos evaluar a los muchachos de una manera integral (objetivos, desarrollo, trabajo, colaborativo, limpieza, etc.) y se nota el aprendizaje de una manera real, y aunque satisfecha, tengo todavía firme mi compromiso de seguir preparándome para desempeñar un mejor papel al frente de un grupo, para lograr hacer de ese adolescente, un hombre y mujer competentes con metas y sueños en esta vida, y lograr el fin de las escuelas, prepararlos de manera profesional para que algún día sean ellos los encargados de preparar a otros y servir mejor a este mundo.